12 de febrero de 2011

Soriano, Aramis y Mármol en el centro de los Cubs


Alfonso Soriano viene de una campaña de .258 con 24 jonrones y 79 remolcadas.
CHICAGO. Los Cachorros de Chicago tienen esperanza de ganar pero tienen muchos huecos que llenar luego de más de 100 años de espera buscando capturar un anillo de Serie Mundial.

Se habla de la "Maldición de la Cabra", pero eso es tema de novela. No ganan desde 1908.

Los Cachorros creen que es tiempo de cosechar lo sembrado el verano pasado. Jugaron un mejor béisbol después de que Mike Quade fue nombrado mánager interino cuando Lou Piniella dejó la cueva, y los jugadores abogaron para que Quade se convirtiera en el líder del dugout.

Incluso la pronta eliminación para llegar a los playoffs le permitió al gerente general Jim Hendry canjear a Ted Lilly, Derrek Lee y Ryan Theriot para ahorrarse algo de dinero y comenzar a planear para el futuro.

Hendry transformó parte de ese dinero en algunas adquisiciones interesantes este invierno. Matt Garza pasó a Chicago mediante un cambio con los Rays y se encuentra bajo control contractual por las próximas tres temporadas, el dominicano Carlos Peña fue agregado al lineup bajo un contrato por un año y US$10 millones que podría convertirse en una ganga si recupera el nivel mostrado antes de la temporada pasada, y Kerry Wood aceptó menos dinero para jugar en su ciudad de residencia y ser el preparador de mesa del taponero dominicano Carlos Mármol.

Garza es la pieza más importante en la reestructuración de la franquicia a largo plazo, especialmente considerando la cantidad de prospectos -cinco- que los Cachorros enviaron a Tampa Bay para adquirirlo.

"No todos los días tienes la oportunidad de adquirir a un abridor de esta categoría de apenas 27 años, a quien todavía le quedan tres años antes de convertirse en agente libre en cualquier tipo de canje", manifestó Hendry.

Pero parece que el trabajo de Hendry apenas comienza. Un vistazo al roster de los Cachorros revela algunas corazonadas financieras que no rindieron frutos, pero también revela el potencial para contar con flexibilidad económica al final de la temporada.

Los Cachorros están atorados con el dominicano Alfonso Soriano, cuya carrera ha venido en declive casi desde el momento en que firmó con los Cachorros antes de la campaña 2007. Mientras la defensiva y disciplina en el plato de Soriano continúan en picada, los Cachorros todavía le deben US$72 millones por los próximos cuatro años. El dominicano no irá a ningún lado.

Pero este es el último año en Chicago para el dominicano Aramís Ramírez, quien viene de un 2010 para el olvido. Los Cachorros le deben US$16.6 millones (contando los US$2 millones de indemnización si rechazan su opción para el 2012) este año.

Contando los US$2 millones de indemnización al final de la temporada, al abridor venezolano Carlos Silva, quien no ha convencido desde que llegó al club, se le deben US$8 millones este año, y el inconsistente jardinero Kosuke Fukudome tiene un sueldo de US$13.5 millones. Ambos se convertirían en agentes libres al finalizar la campaña. Y si Peña recupera su nivel, seguramente se quedará en Chicago.

Para que los Cubs puedan contender en 2011, necesitan que todos los peloteros antes mencionados den la cara. Pero si al final el equipo termina la temporada sin pena ni gloria, la buena noticia será que al final del año podrán liberar buena parte de su nómina.

Fuente: Diariolibre

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